El pasado viernes, 29 de enero, la Fundación Promoción Social y ANDECU dieron a conocer las actividades del proyecto “Empoderamiento de la mujer nicaragüense, antídoto frente a los impactos del conflicto socio-político en el país”, que realizan en consorcio ambas organizaciones para promover acceso al empleo de la mujer a través de la capacitación y que financia el Ayuntamiento de Alcobendas, así como el contexto socio-económico en el que se desarrolla.

El webinar “Situación de las mujeres de Nicaragua y las intervenciones municipales de cooperación al desarrollo en torno a los ODS”, organizado dentro de la Escuela de Participación e innovación ciudadana (EPICA) de Alcobendas, sirvió de marco para este fin.

Comenzó este encuentro virtual con las palabras de bienvenida a cargo de Ana Villarragut, Técnico de Cooperación al Desarrollo y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Alcobendas, quien dio paso a Diego Molina, Técnico de proyectos de la Fundación Promoción Social, que presentó a los diferentes ponentes.

En primer lugar, José Luis Zatarain, Director de Comunicación de la Fundación, hizo una breve exposición del trabajo de su ONG.

A continuación, desde ANDECU, Amalia González Fournier, Directora ejecutiva, Eliza Rocha, Coordinadora de la Formación de Mujeres Emprendedoras (FME), e Isolda Mendieta, Coordinadora del Centro Educativo Vega Baja, presentaron las diferentes actividades del proyecto, los grandes retos que han tenido que afrontar y varios testimonios de las titulares de derechos de los departamentos de Managua, Masaya y Carazo.

Dentro de las actividades, se destacó el componente innovador de formación de formadoras de este proyecto, ya que se prioriza la formación, en primer lugar, de las “multiplicadoras”, que son estudiantes universitarias de últimos cursos, para que ellas capaciten a su vez a las mujeres emprendedoras, promoviendo, no sólo su acceso al empleo de forma efectiva, sino también un empoderamiento real, ya que, con un enfoque basado en derechos, adquieren lo que denominan «habilidades de vida».

En cuanto a los retos, la sobrevenida pandemia obligó a adaptarse a las circunstancias, y se pusieron en marcha tres plataformas digitales para garantizar el acceso a los contenidos y las formaciones, acompañamiento y contacto posterior. Se utilizó la plataforma Zoom para los talleres de capacitación a las voluntarias del proyecto. Asimismo, durante las formaciones presenciales, se escogieron zonas y comunidades donde la presencia del COVID-19 era mínima y se promulgó el uso obligatorio de mascarilla, de tela, quirúrgica o kn95 .

Lo más importante, como comentó Amalia González Fournier, es el capital humano de todas las personas que han tomado parte en el proyecto.

En los testimonios, llamó la atención la resiliencia y gran fortaleza de las emprendedoras y su capacidad para sobreponerse a las dificultades aprovechando los conocimientos que el proyecto les ha brindado. Eliza Rocha comentó que en Nicaragua, debido a las dificultades a las que se enfrentan, estas mujeres no dejan espacio a la queja, sino que se plantean cómo superar los contratiempos. Después del verano han tenido que soportar, por ejemplo, el azote de dos huracanes.

A continuación se abrió la sesión a un debate muy activo con la ciudadanía de Alcobendas y con compañeros y compañeras de otras ONG que participaron en el webinar, entre ellas Energías sin Fronteras, Amnistía Internacional y American Institute for Social Development Foundation.