El Premio Anual del OFID en su edición 2017, ha sido concedido al programa aQ’on Jay de FUDI y la ceremonia de entrega tuvo lugar el día 6 de julio en Viena.

Desde REDI damos nuestra enhorabuena a FUDI por este galardón que premia su labor de promoción y mejora del desarrollo agrícola, la salud y la capacitación de la mujer en comunidades del área rural en situación de vulnerabilidad socioeconómica.

FUDI aQ'on jay
El centro de salud aQ’on Jay, inaugurado por FUDI en 1999, trabaja directamente con la población indígena, enseñando a las mujeres las causas de la desnutrición y cómo mejorar su propia dieta y atención médica, prestando una especial atención a  la inclusión  de prácticas de higiene y seguridad alimentaria para ellas y sus hijos.

aQ’on Jay presta asistencia en la actualidad a 570 familias en 13 comunidades en el área de Chimaltenango en Guatemala.

El centro proporciona un servicio de calidad y un aumento de la esperanza de vida a una población de más de medio millón de habitantes y da respuesta a necesidades de asistencia sanitaria, combatiendo la desnutrición y la mortalidad infantil.

Al aceptar el premio, consistente en 100.000 dólares, Juan Carlos Méndez, Presidente de FUDI, expresó su agradecimiento y aseguró que estos recursos “fortalecerán el tipo de asistencia brindada en el Centro de Salud aQ’on Jay a madres y niños menores de cinco años que son vulnerables a la desnutrición crónica en las zonas rurales de Chimaltenango, Guatemala«.

OFID (Fondo OPEP para el Desarrollo Internacional) es una institución multilateral para la financiación de desarrollo, creada en 1976 por los Estados Miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Su Misión es la de promover en el mundo un partenariado Sur-Sur con países en desarrollo con el objetivo de erradicar la pobreza.

Fundación para el Desarrollo Integral (FUDI), miembro de REDI, es una entidad privada no lucrativa, que nace en Guatemala el 6 de mayo de 1976, se distingue por su conocimiento del entorno en el que viven los beneficiarios y beneficiarias de sus programas, busca mejorar la calidad de vida de las comunidades del área rural en situación de vulnerabilidad socioeconómica, y centra su trabajo en varias líneas de intervención: desarrollo agrícola, salud y capacitación.

Desarrolla su trabajo en el Departamento de Chimaltenango, a través de sus centros, Utz Samaj (‘Trabajo bien hecho’) de desarrollo rural, Aq´on Jay (‘Casa de Salud’) de salud e Ixoqi´ (‘Mujeres’) de capacitación.

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