Si el año pasado el tema eran las enfermedades transmitidas por vectores, este 2015 el tema del Día Mundial de la Salud es la inocuidad de los alimentos.
La Organización Mundial de la Salud ha lanzado junto con la Organización Panamericana de la Salud una campaña especial por el lema «Alimento seguro del campo a la mesa».
En REDI sabemos lo importante que es consumir unos alimentos en condiciones saludables, por eso apoyamos esta iniciativa y queremos apuntar cinco consejos de la OMS para tener en cuenta en nuestro día a día:
  1. Mantener la limpieza de los alimentos. Para ello siempre hay que lavarse las manos antes de preparar cualquier comida. Del mismo modo, hay que lavar bien todas las superficies y los objetos que utilicemos. Los alimentos hay que guardarlos en recipientes cerrados, así no se ensuciarán ni entrarán insectos.
  2. No juntar alimentos crudos y cocinados, pues los crudos pueden contaminar con microorganismos peligrosos a la comida ya lista para tomar. Para ello, basta con utilizar utensilios diferentes, o simplemente separarlos por recipientes.
  3. Cocinar completamente los alimentos, pues está comprobado que una correcta cocción mata a casi todos los microorganismos peligrosos. La temperatura perfecta es de 70ºC. Asimismo, si nos dejamos la comida para otro momento, también es muy importante recalentarla adecuadamente, por si se ha adherido algún microorganismo durante la conservación.
  4. Mantener los alimentos a una temperatura adecuada. Esto incluye no dejar los alimentos cocinados a temperatura ambiente durante demasiado tiempo. Aunque estén guardados en la nevera, tampoco es bueno dejarlos demasiado tiempo, sobre todo si son comidas ya listas para niños.
  5. Usar agua y materias primas seguras, no sólo por los microorganismos, sino también por los químicos dañinos. Por ejemplo, es recomendable comprar alimentos ya procesados, como la leche pasteurizada. También debemos evitar comer alimentos que no sean frescos o que hayan caducado.
Para más información, consultar el siguiente enlace de la OMS: Cinco claves para la inocuidad de los alimentos.