COCINA

Desde diciembre de 2014, la Fundación para el Desarrollo Integral (FUDI), organización local con amplia experiencia de trabajo en áreas rurales del Departamento de Chimaltenango (Guatemala) y la Asociación Red de ONG para el Desarrollo de los Países Iberoamericanos (REDI) trabajan conjuntamente en el proyecto Mujeres rurales de la etnia kachikel combaten la desnutrición infantil. Este proyecto, ganador del Premio Natura 2014, se encuentra ya en su segunda fase.

La importancia de una correcta nutrición infantil, tan necesaria en la zona, pone a las mujeres y los niños como protagonistas de las actividades emprendidas hasta la fecha, dirigidas a paliar esta grave situación.

Por ello, durante los meses de febrero a marzo, se han realizado cuatro talleres que han cubierto los siguientes aspectos: aprender a vivir mejor incorporando temas de higiene, nutrición y valores; cocinar comida nutritiva; realizar cursos técnicos empresariales que impulsen una alternativa de generación de ingresos que permitan cultivar sus propios huertos y comprar alimentos complementarios; y aprender a cultivar hortalizas con propiedades altamente nutritivas en huertas familiares.

NIÑO LOGOTras realizar un control de talla y peso a 15 niños y 16 niñas, y ponerse de manifiesto el alto riesgo de desnutrición y el retraso en el crecimiento en muchos de ellos, se ha insistido a las madres en la importancia de incluir en las comidas alimentos más nutritivos, como las hortalizas de hojas verdes, que en los talleres aprenden a tratar y preparar correctamente. Además, en cada taller se les ha proporcionado incaparina, un producto nutritivo que aporta los 3 macronutrientes necesarios para una alimentación sana: proteínas, hidratos de carbono y grasas.

Para poder cultivar ellas mismas este tipo de alimentos en sus propios huertos, también se les ha instruido sobre las propiedades de los diferentes cultivos, y ya se ha empezado a preparar el terreno en el que se cultivará la huerta piloto para que puedan replicar los conocimientos adquiridos en sus huertos familiares.

Tras la finalización del proyecto, prevista en diciembre de 2015, se estima que cerca de 100 mujeres y 600 niños se hayan beneficiado directamente del proyecto.